sábado, 31 de octubre de 2015

DIÁLOGO PRIMERO.



DIÁLOGO PRIMERO, SOBRE EL TEATRO Y EL SER.



    Acabo de salir de mis clases de teatro.
    Genial, ¿Cómo te ha ido?
    Impresionante, hemos trabajado improvisaciones con una llave. En la mía, recreé la escena de alguien bajo los efectos de la marihuana, que llegaba a su casa feliz por la noche que había pasado. Tras esto, se dispuso a abrir una caja metálica en la que guardaba más droga y al ver que esta se encontraba vacía, enloqueció de furia y toda su tranquilidad se esfumó en un instante. Lentamente se pudo distinguir el paso de la ira al llanto y observar como mi personaje lloraba perdida en una habitación de la que no sabía si saldría algún día. Así pude trabajar tres emociones a la vez, y creo que la gente disfrutó con mi actuación.

    ¡Increíble! Sigue así. Es interesante eso de practicar con emociones... Pero, ¿Cómo sabes que no son reales?

    No lo sé, es más, para mí lo son. Digamos que tengo una forma diferente de ver el teatro.

    Magnífico, justo cómo pensaba.

    En mi opinión todos nosotros somos teatro. Estamos construidos según un personaje y algunos podemos, de algún modo, extraer ese personaje que guardamos dentro, para sacarlo y meter otro, hasta el punto en el que llegamos a pensar que de verdad somos ellos. Hay personas a las que les resulta más difícil salir de su propio ser, pero otros simplemente no son capaces.
Pero cuando realmente te conviertes en ese otro individuo incluso dejas de pensar que eres tú. Y cuando has sido muchas personas diferentes pierdes la capacidad de sentir tristeza ya que al estar triste, solo escapasescapas de ese cuerpo y te encuentras en otro de los tantos en los que estuviste



    Entonces es como si fuéramos varias personas a la vez y solo has de ser empático para poder ver a otros desde otra perspectiva. Interesante eso último, ya que coincido en que también es posible. Pero la gran mayoría no se da cuenta de todo lo que realmente podemos hacer.
Puede ser que de ahí venga la interpretación de “ser algo que no eres” 
Pero, ¿cómo llegas a saber quién eres realmente? Es decir, con tantas vidas vividas… ¿llegas a ser alguien en concreto?

    Yo pienso que en el interior siempre está el "tú" que no se va, que se construye sólo, pero que no siente emociones simplemente las almacena. Y al ser otras personas o interpretarlas, sigues siendo tú mismo pero dentro de otro “lugar” o personalidad. Es decir, sigues manteniendo tus experiencias pero llevándolas a otro nivel marcado por la obra, película o simplemente contexto de la situación. Para interpretar cada uno lleva al personaje de su propia manera y de ahí saca lo que realmente construye, que es otra persona.
Considero que dentro de la personalidad en la que estemos, ya seamos un asesino, un hada o un perro, transmitimos cada pasión según las que hemos vivido ya. Y por eso cuando vives más pasiones en la piel de otro personaje puedes sentirlas en tu vida "real".

    Maravilloso. Es curioso ya que una de mis formas de pensar sobre la vida es que se basa en recoger experiencia para "algo-todo" por lo tanto eso refuerza mi propia teoría. Yo mismo al ser alguien que prefiere a veces estar solo, he visto que al estar con un grupo de personas y más tarde con otro grupo te comportas de manera diferentePero entonces, ¿Si un niño nace y se le encierra en una habitación sin ningún contacto con el exterior que personalidad puede tener ese niño con cinco años? ¿Puede llegar a  tener una "propia"?

    Creo que esa persona pensaría en acciones, dormir y poco más. Depende del carácter que tenga en sí mismo, que aún ni estará desarrollado, podría asustarse o no en el momento en que viese a gente, pero no creo que pensase mucho mas allá de un "qué". 
Supongo que se investigaría a si mismo, a la pared de la habitación y a todo. Intentando encontrar una explicación y si su mundo es así, no estaría triste ni tendría emociones de ningún tipo. Sería como una máquina, excepto sus sueños, no sé qué soñaría.

   Sería curioso su carácter. La ciencia actual dice que los sueños son reflejos de cosas que hemos visto en nuestro pasado y que se van mezclando ya que el cerebro no puede inventar nada totalmente nuevo. Si es así, ese niño no tendría sueños. Pero yo no estoy de acuerdo con esto,de hecho lo que pienso es que los sueños pueden ser una de nuestras tantas vidas paralelas. Si así fuera ese niño podría aprender habilidades como entrenar sus propios sueños ya que no tiene ninguna distracción con el exterior y ser una persona normal dentro de su propia realidad, pero sería lo que para el es una persona normal. Y con respecto a las emociones creo que sólo podría desarrollar miedo y amor por si mismo, ya que son las dos bases asociadas a bien y mal.


    ¿Crees que sentiría amor por lo "bueno" y miedo por lo "malo"? No necesariamente tiene por qué ser así. Normalmente se asocia la luz a lo bueno, y la oscuridad suele dar más miedo a los niños. Pero en un caso como este, suponiendo que los sueños sean lo único que pueda controlar, la oscuridad para el sería un inicio de aventuras y de un mundo distinto para él, la oscuridad al cerrar los párpados, y la luz su gran tortura al abrirlos. Esta reflexión sobre el niño encerrado en una habitación me recuerda a la obra de teatro barroco "La vida es sueño", la cual representa a Segismundo encerrado en una torre y al salir de ella cree que todo lo que está viviendo es un sueño. 

Para el niño del que antes hablabamos, las sombras que entrasen por su ventana serían un motivo de esperanza, algo con lo que soñar, mientras que la luz del día o el brillo de sus ojos sólo serían algo más en esa habitación que es su mundo.



      Basado en un diálogo real del 21/10/2015 entre Reynaldo Heinrich y Lucía López.

Dibujo sobre la realidad, los sueños la luz y la sombra hecho por Reynaldo Heinrich.




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